Mi salud: estirar el peso
En economía podemos obtener cosas gratis si aumentamos la productividad. El resto hay que pagarlas. Mi Salud ofrece mayores beneficios a los participantes que el modelo anterior de Reforma de Salud. El incremento en los beneficios se paga en parte con mejoras en productividad. La otra parte la tienen que pagar los contribuyentes o los proveedores.
No hay duda que Mi Salud trae una mejoría en los beneficios de salud mental. Esto se consigue mediante una mejor coordinación entre el servicio de salud físico y el servicio de salud mental. Este es un ejemplo de mayor productividad del que todos nos beneficiamos.
Mi Salud mejora el acceso a médicos especialistas, aumentando la utilización de los mismos y el costo al sistema. La mejora en productividad al eliminar el ejercicio de administrar los referidos de médicos primarios a especialistas no es suficiente para cubrir el costo adicional. Por lo tanto, se necesita reducir pagos a proveedores o aumentar la aportación de los contribuyentes.
El ajuste a los proveedores puede venir mediante la capitación de especialistas, la reducción en las tarifas de hospitales u otros servicios o la reducción en los pagos a los médicos primarios.
Alguien tiene que pagar. Aparenta que el mejor acceso a especialistas es un cambio en el sistema que vale la pena mantener y que es manejable financieramente.
Mi Salud mejoró el acceso a medicamentos y está teniendo un aumento vertiginoso en los costos del sistema en comparación con la Reforma. La mejora en productividad del sistema, como podría ser reducir las hospitalizaciones, no se acerca a cubrir el enorme incremento en costos que se está observando. El dinero va a salir de los proveedores o de los contribuyentes. Mientras, no aparenta que este incremento en gastos haya tenido un beneficio clínico significativo comparado con el sistema anterior.
¿Y los beneficiarios?, bien gracias Mi Salud, al igual que la Reforma, requiere mucho de contribuyentes y proveedores pero exige muy poco a los beneficiarios. Los co-pagos son muy bajos, las penalidades por utilizar mal los recursos son casi nulas y las penalidades por no llevar estilos de vida saludables son cero.
Mi Salud es un programa de beneficencia social que, distinto a las becas Pell o el WIC, lo pagamos en su mayoría los puertorriqueños. En teoría podemos aumentar el IVU y pasar los fondos a Mi Salud. Yo voto por que se requiera mayor contribución a los participantes.
Referencia: http://www.elnuevodia.com/columna-misaludestirarelpeso-900619.html
